Tribuna de los Expertos:
Aleyda Capella sobre el Valor del Conocimiento Local y Tradicional en la Conservación de la Biodiversidad

Photo courtesy of UNDP – Dominican Republic
Photo courtesy of UNDP – Dominican Republic

Aleyda Capella es experta en conocimientos tradicionales y locales para la evaluación nacional de los ecosistemas de la República Dominicana. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito ambiental, Aleyda ha dedicado su vida a la protección de la biodiversidad.

Aleyda Capella es experta en conocimientos tradicionales y locales para la evaluación nacional de los ecosistemas de la República Dominicana. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito ambiental, Aleyda ha dedicado su vida a la protección de la biodiversidad.
A partir de su experiencia con el ILK_Move y la iniciativa de evaluación nacional de ecosistemas (NEA, por sus siglas en inglés), Aleyda destaca la importancia del conocimiento indígena y local en la protección y la conservación de la biodiversidad, promoviendo la colaboración más allá de las fronteras y asegurando que las voces de las mujeres ocupen un lugar central en los esfuerzos de conservación. A través de su historia, obtenemos una visión sobre el poder de las soluciones impulsadas por las comunidades y el impacto perdurable de la sabiduría tradicional en la protección de nuestro planeta.
Aleyda Capella comparte su trayectoria, desde la curiosidad de su infancia hasta su compromiso de por vida con la conservación ambiental.
A partir de su experiencia con el ILK_Move y la iniciativa de evaluación nacional de ecosistemas (NEA, por sus siglas en inglés), Aleyda destaca la importancia del conocimiento indígena y local en la protección y la conservación de la biodiversidad, promoviendo la colaboración más allá de las fronteras y asegurando que las voces de las mujeres ocupen un lugar central en los esfuerzos de conservación. A través de su historia, obtenemos una visión sobre el poder de las soluciones impulsadas por las comunidades y el impacto perdurable de la sabiduría tradicional en la protección de nuestro planeta.
¿Cómo se entrelaza tu historia personal con la naturaleza y cómo te motivó esto a seguir esta carrera?

Mi padre era agrónomo y siempre nos llevaba con él al campo ya fuera a visitar productores o simplemente a conocer lugares nuevos. Recuerdo que desde pequeña decía que cuando creciera, quería curar las enfermedades de las plantas. Cuando aprendí la palabra correcta para definir esa profesión, que era “fitopatóloga”, todos se quedaban sorprendidos porque una niña de 6 o 7 años pudiera conocer y comprender esa palabra. Pero la vida da muchas vueltas y, al iniciar la universidad, comencé a estudiar biología. Al final no terminé la carrera de biología, sino que me gradué como ingeniera agrónoma. Mi trabajo de grado me ayudó a reorientar mi interés, ya que realicé un estudio sobre especies forestales de uso potencial en el Parque Nacional Los Haitises. A partir de ese momento comenzó mi trabajo profesional en el área de conservación ambiental, educación ambiental y manejo de recursos naturales. De esto hace ya 27 años y todavía me apasiona este trabajo a pesar de que a veces siento que los desafíos siguen acumulándose porque no veo los cambios esperados, pero lo que mantiene la pasión viva son pequeños detalles. Por ejemplo, al visitar una escuela para hablar sobre la importancia de los manglares, una niña se me acercó y me entregó una nota de agradecimiento por lo que aprendió y por visitar su escuela y su pueblo. Detalles como este mantienen no solo mi pasión sino mi esperanza en el trabajo que hago.
¿Cómo se entrelaza tu historia personal con la naturaleza y cómo te motivó esto a seguir esta carrera?
Mi padre era agrónomo y siempre nos llevaba con él al campo ya fuera a visitar productores o simplemente a conocer lugares nuevos. Recuerdo que desde pequeña decía que cuando creciera, quería curar las enfermedades de las plantas. Cuando aprendí la palabra correcta para definir esa profesión, que era “fitopatóloga”, todos se quedaban sorprendidos porque una niña de 6 o 7 años pudiera conocer y comprender esa palabra. Pero la vida da muchas vueltas y, al iniciar la universidad, comencé a estudiar biología. Al final no terminé la carrera de biología, sino que me gradué como ingeniera agrónoma. Mi trabajo de grado me ayudó a reorientar mi interés, ya que realicé un estudio sobre especies forestales de uso potencial en el Parque Nacional Los Haitises. A partir de ese momento comenzó mi trabajo profesional en el área de conservación ambiental, educación ambiental y manejo de recursos naturales. De esto hace ya 27 años y todavía me apasiona este trabajo a pesar de que a veces siento que los desafíos siguen acumulándose porque no veo los cambios esperados, pero lo que mantiene la pasión viva son pequeños detalles. Por ejemplo, al visitar una escuela para hablar sobre la importancia de los manglares, una niña se me acercó y me entregó una nota de agradecimiento por lo que aprendió y por visitar su escuela y su pueblo. Detalles como este mantienen no solo mi pasión sino mi esperanza en el trabajo que hago.

¿Qué te inspiró a unirte a ILK_Move y cómo se alinea con tu pasión por la conservación?
Comencé a colaborar con la iniciativa de NEA y al haber tenido experiencia con un proyecto anterior sobre el uso tradicional de una especie endémica para la extracción de aceite esencial y el apoyo para diversificar los productos en los que se podía utilizar este aceite esencial, se reavivó mi interés en el conocimiento tradicional y en cómo este podría utilizarse en la evaluación nacional de los ecosistemas de la República Dominicana.
A través de mi vida he conocido muchas personas de las comunidades locales que han compartido historias de cómo cultivaban determinado rubro o los diversos usos que le daban. Los escuchaba principalmente como cultura general, pero al paso del tiempo me he dado cuenta de que ese conocimiento y esas prácticas ancestrales iban de acuerdo con la conservación ambiental (aunque ellos lo hacían por observación, de manera empírica o porque lo aprendieron de sus padres o abuelos). Las personas vivían íntimamente vinculadas a la naturaleza. Ahora, en mi colaboración con el ILK_Move, me doy cuenta de que debemos revivir y valorar el conocimiento local y tradicional para ayudar a la conservación de nuestro ambiente y de los recursos naturales.

¿Qué te inspiró a unirte a ILK_Move y cómo se alinea con tu pasión por la conservación?
Comencé a colaborar con la iniciativa de NEA y al haber tenido experiencia con un proyecto anterior sobre el uso tradicional de una especie endémica para la extracción de aceite esencial y el apoyo para diversificar los productos en los que se podía utilizar este aceite esencial, se reavivó mi interés en el conocimiento tradicional y en cómo este podría utilizarse en la evaluación nacional de los ecosistemas de la República Dominicana.
A través de mi vida he conocido muchas personas de las comunidades locales que han compartido historias de cómo cultivaban determinado rubro o los diversos usos que le daban. Los escuchaba principalmente como cultura general, pero al paso del tiempo me he dado cuenta de que ese conocimiento y esas prácticas ancestrales iban de acuerdo con la conservación ambiental (aunque ellos lo hacían por observación, de manera empírica o porque lo aprendieron de sus padres o abuelos). Las personas vivían íntimamente vinculadas a la naturaleza. Ahora, en mi colaboración con el ILK_Move, me doy cuenta de que debemos revivir y valorar el conocimiento local y tradicional para ayudar a la conservación de nuestro ambiente y de los recursos naturales.

¿Puedes compartir una historia sobre los beneficios de trabajar junto con miembros de ILK_Move de otros países del mundo?

Hace mucho tiempo aprendí un refrán que dice “solos llegamos más rápido, pero juntos llegamos más lejos.” Desconozco el origen del mismo, pero el mensaje es claro: debemos trabajar juntos para lograr nuestros objetivos. Conocer y trabajar con los demás miembros del ILK_Move, ha sido una gran experiencia, tanto personal como profesional. Me ha enseñado que, a pesar de nuestras diferencias culturales y geográficas, compartimos objetivos y desafíos similares, y que al compartir las lecciones aprendidas de nuestros procesos individuales de conservación de la biodiversidad podemos ayudarnos mutuamente, y al final esto se reflejará en un mejor ambiente para todos.
¿Puedes compartir una historia sobre los beneficios de trabajar junto con miembros de ILK_Move de otros países del mundo?
Hace mucho tiempo aprendí un refrán que dice “solos llegamos más rápido, pero juntos llegamos más lejos.” Desconozco el origen del mismo, pero el mensaje es claro: debemos trabajar juntos para lograr nuestros objetivos. Conocer y trabajar con los demás miembros del ILK_Move, ha sido una gran experiencia, tanto personal como profesional. Me ha enseñado que, a pesar de nuestras diferencias culturales y geográficas, compartimos objetivos y desafíos similares, y que al compartir las lecciones aprendidas de nuestros procesos individuales de conservación de la biodiversidad podemos ayudarnos mutuamente, y al final esto se reflejará en un mejor ambiente para todos.

¿Qué iniciativa del ILK_Move se destaca para ti como un éxito? ¿Cómo ha impactado el intercambio de experiencias entre países en tu trabajo con manglares u otros ecosistemas en la República Dominicana?
En el marco del proceso de evaluación nacional de ecosistemas creo que la iniciativa que considero más exitosa es nuestro taller nacional de conocimiento local y tradicional que llevamos a cabo en el 2022, con apoyo de la UNESCO, ya que tuvimos una participación equitativa entre hombres y mujeres. Participaron representantes de las diferentes regiones del país y, sobre todo, se destacó el orgullo con el que cada uno de los participantes compartían su conocimiento a través de productos típicos de sus comunidades.
Por otro lado, siempre es enriquecedor intercambiar experiencias, no solo con personas del mismo país, sino de diferentes latitudes. Tehace darte cuenta de que no estás solo en la búsqueda de soluciones o en la lucha por conservar los ecosistemas, en especial los manglares, ya que con todos los colegas con los que converso al respecto, compartimos las mismas preocupaciones, vulnerabilidades y, por qué no, también los pequeños logros que alcanzamos al trabajar en la conservación de este ecosistema que es tan importante a nivel local, regional y global.

Photo courtesy of UNDP – Dominican Republic
Photo courtesy of UNDP – Dominican Republic
¿Qué iniciativa del ILK_Move se destaca para ti como un éxito? ¿Cómo ha impactado el intercambio de experiencias entre países en tu trabajo con manglares u otros ecosistemas en la República Dominicana??
En el marco del proceso de evaluación nacional de ecosistemas creo que la iniciativa que considero más exitosa es nuestro taller nacional de conocimiento local y tradicional que llevamos a cabo en el 2022, con apoyo de la UNESCO, ya que tuvimos una participación equitativa entre hombres y mujeres. Participaron representantes de las diferentes regiones del país y, sobre todo, se destacó el orgullo con el que cada uno de los participantes compartían su conocimiento a través de productos típicos de sus comunidades.
Por otro lado, siempre es enriquecedor intercambiar experiencias, no solo con personas del mismo país, sino de diferentes latitudes. Tehace darte cuenta de que no estás solo en la búsqueda de soluciones o en la lucha por conservar los ecosistemas, en especial los manglares, ya que con todos los colegas con los que converso al respecto, compartimos las mismas preocupaciones, vulnerabilidades y, por qué no, también los pequeños logros que alcanzamos al trabajar en la conservación de este ecosistema que es tan importante a nivel local, regional y global.

Photo courtesy of UNDP – Dominican Republic
Photo courtesy of UNDP – Dominican Republic
¿Cómo ha resaltado la colaboración del ILK_Move el papel de las mujeres en la transmisión de los conocimientos locales y tradicionales? ¿Puedes compartir ejemplos de cómo esta colaboración ha apoyado o inspirado prácticas inclusivas de género?
Históricamente en mi país, la República Dominicana, casi todos los ámbitos han sido dominados por hombres, y las mujeres han sido relegadas a papeles secundarios. Aunque en los últimos tiempos las mujeres han reclamado su espacio, todavía existe mucha inequidad. Estas diferencias son más marcadas en las comunidades rurales, donde hombres y mujeres tienen roles asignados y cada uno usa de manera diferente los recursos naturales disponibles en su zona. A pesar de la modernidad, muchas veces en estos grupos rurales es difícil generar cambios.

Por la experiencia y el conocimiento con que cuenta el equipo de la evaluación nacional de ecosistemas de la República Dominicana (NEA-RD), tomamos en cuenta la perspectiva de género desde el inicio del proyecto y por eso al momento de las convocatorias para reuniones y talleres teníamos en cuenta la hora o día de la semana para llevar a cabo la actividad de manera que las mujeres pudieran participar y aportar. Consideramos que la perspectiva de género es un aspecto sumamente importante en el proceso de la evaluación nacional de los ecosistemas ya que sin la participación de las mujeres obtendríamos sólo una parte de la información necesaria. Por esta razón, en la fase inicial de la evaluación nacional de ecosistemas desarrollamos una estrategia de género, que sirviera de guía para la inclusión de las mujeres y sus conocimientos en la ejecución de todas las actividades del proyecto.
¿Cómo ha resaltado la colaboración del ILK_Move el papel de las mujeres en la transmisión de los conocimientos locales y tradicionales? ¿Puedes compartir ejemplos de cómo esta colaboración ha apoyado o inspirado prácticas inclusivas de género?
Históricamente en mi país, la República Dominicana, casi todos los ámbitos han sido dominados por hombres, y las mujeres han sido relegadas a papeles secundarios. Aunque en los últimos tiempos las mujeres han reclamado su espacio, todavía existe mucha inequidad. Estas diferencias son más marcadas en las comunidades rurales, donde hombres y mujeres tienen roles asignados y cada uno usa de manera diferente los recursos naturales disponibles en su zona. A pesar de la modernidad, muchas veces en estos grupos rurales es difícil generar cambios.
Por la experiencia y el conocimiento con que cuenta el equipo de la evaluación nacional de ecosistemas de la República Dominicana (NEA-RD), tomamos en cuenta la perspectiva de género desde el inicio del proyecto y por eso al momento de las convocatorias para reuniones y talleres teníamos en cuenta la hora o día de la semana para llevar a cabo la actividad de manera que las mujeres pudieran participar y aportar. Consideramos que la perspectiva de género es un aspecto sumamente importante en el proceso de la evaluación nacional de los ecosistemas ya que sin la participación de las mujeres obtendríamos sólo una parte de la información necesaria. Por esta razón, en la fase inicial de la evaluación nacional de ecosistemas desarrollamos una estrategia de género, que sirviera de guía para la inclusión de las mujeres y sus conocimientos en la ejecución de todas las actividades del proyecto.

¿Qué mensaje compartirías con las mujeres y niñas sobre la importancia del conocimiento indígena y local en la conservación de la biodiversidad?
En primer lugar, es valioso resaltar que desde tiempos inmemoriales el rol de la mujer ha sido estar pendiente de la alimentación y la salud de la familia, y ambos aspectos de la vida están ligados al conocimiento local y tradicional. Por eso es tan importante que las mujeres y niñas reconozcan que no solo forman parte de este legado, sino que son esenciales para preservarlo. Las mujeres son las guardianas de este conocimiento y tienen la responsabilidad de transmitirlo a las futuras generaciones.
A las más jóvenes, les digo: aprendan, honren y mantengan vivo el conocimiento ancestral de sus comunidades porque saber de dónde venimos nos ayudará a saber dónde estamos y hacia dónde vamos como humanidad.

¿Qué mensaje compartirías con las mujeres y niñas sobre la importancia del conocimiento indígena y local en la conservación de la biodiversidad?
En primer lugar, es valioso resaltar que desde tiempos inmemoriales el rol de la mujer ha sido estar pendiente de la alimentación y la salud de la familia, y ambos aspectos de la vida están ligados al conocimiento local y tradicional. Por eso es tan importante que las mujeres y niñas reconozcan que no solo forman parte de este legado, sino que son esenciales para preservarlo. Las mujeres son las guardianas de este conocimiento y tienen la responsabilidad de transmitirlo a las futuras generaciones.
A las más jóvenes, les digo: aprendan, honren y mantengan vivo el conocimiento ancestral de sus comunidades porque saber de dónde venimos nos ayudará a saber dónde estamos y hacia dónde vamos como humanidad.
